Hoy, no fue la primera vez que a lo largo de mi vida alguien me quiere dejar mal con otras personas, o simplemente, hacer daño gratuitamente. Me considero una persona que no anda por la vida intentando cagarse al resto. Al contrario. Una de las cosas que me caracteriza es procurar estar disponible para cualquier cosa que una persona necesite. Pero me tocó y fue hoy. Más encima, en el trabajo.
Comencé mal la mañana. Puse el despertador anoche a la misma hora de todos los días de la semana: 06:00 am. Sin embargo, esta mañana el despertador no sonó. ¿El resultado?, fue casi llegar atrasado al trabajo.
En el ambiente se respiraba una ambiente hostil. La primera impresión que tuve fue de inquietud. Mas con el pasar de las horas pude dilucidar mis dudas.
Uno de mis compañeros de trabajo, se acercó a la oficina del jefe para plantearle su molestia por cosas que supuestamente yo andaba diciendo. Entre éstas, que las personas a mi cargo no hicieran caso a otras jefaturas y que respondieran de mala forma cuando así se tratase. Asimismo, supuestamente yo me jactaba de tener el respaldo del dueño de la empresa y que nadie me podría sacar de mi puesto.
Finalmente, cuando fui citado a enfrentar la situación, me quedé tranquilo, porque puedo mirar a las personas a su cara y hablar sin temor. No tengo nada que esconder. De este modo, el que fue por lana, salió trasquilado.
¿Por qué existe envidia y tanto odio en las personas? Es impresionante...
Lamentablemente existen momentos muy desagradables como el que nos narras, y peor cuando estos son gratuitos. Sin embargo, al parecer,algunas veces traen algo bueno.
Algo similar me pasó con una persona. La verdad que me dolió mucho, ya que nunca hice lo que expuso a mis superiores. Ellos jamás me mandaron a llamar. Supuse, entonces, que nunca le dieron crédito. Sin embargo, lo que quisiera resaltar aquí es que al poco tiempo, esta misma persona me pidió disculpas, la cual acepté.
A modo de aprendizaje, puedo decir que a veces tenemos una falsa impresión de las personas o pensamos que son de cierta manera y nos dejamos guíar por ello, pero cuando llegamos a conocerlas bien, luego nos rectificamos. Es increíble, pero como humanos que somos solemos "meter la pata", casi siempre.
Saludos cordiales,
Vilma